Aunque a nadie le duela el dolor ajeno, uno nunca sabe cuando lastima a alguien que está sufriendo. A veces sin querer, dañamos a quienes mas queremos. A veces las verdades duelen más que cualquier engaño. A veces lastimamos al ya herido, que sin que nosotros sepamos, sufre en su interior. Pero, que pasa cuando a nosotros nos lastiman, ¿que sentimos?… no es acaso un odio, un gran rencor. ¿Por qué justó cuando estas ya lastimado y deprimido, se les da a las personas por hacerte sentir peor? y en esos momentos, no controlas tus lágrimas cayendo, ni tu silencio profundo. ¡Y claro! Ellos no saben el porque de tu sufrimiento.Pero, ¿acaso preguntaron? Adivinaré, no. Y no es que no les importes, solo que les importa más lo que les pase a ellos como para preocuparse por un dolor ajeno. Y también pues, si cada vez que te preguntan como estas, respondes: Bien, Igual, Normal, Como siempre. Como si no te importase que ellos supiesen de ti, y no es que no te importe; pero para que hacer que las personas se enteren de tu vida. O peor aún de tus sufrimientos, para que te compadezcan, y quedes como el pobrecito o la pobrecita. Obvio que no quieres eso. Aunque quien sabe, quizás lo quieras…
domingo, 25 de julio de 2010
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Me gusto eso!! la verdad esta bueno por mi yo no quedaría como el pobrecito!! pero hay un montón que quedaría con eso para que sintiesen pena
ResponderEliminarOjala visites mi blog y comentes los mios (:
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